El “nosotros” catalán nos vincula a todos: a quienes tenemos como lengua materna el catalán o el castellano, y también a los inmigrantes, sea cual sea su origen. Separar o dividir a los catalanes en función de la lengua que hablen, o si se sienten más o menos catalanes o si son independentistas o no independentistas como se ha hecho hasta ahora no creo que sea el mejor camino para la convivencia. La nación, entendida como una comunidad de personas, puede abarcar pueblos e identidades diversas. Ahora bien, partiendo de que la pluralidad y la discrepancia es la base de la democracia, todos los esfuerzos orientados a alejarse de las separaciones y muros y a construir juntos un proyecto común, son el camino hacia una sociedad más cohesionada y menos fragmentada.
J. Ramón Martínez
Periodista