El cine documental permite un margen mucho más amplio de experimentación
Guerín observa la atemporalidad Y diversidad de un barrio sin literatura previa. La película, construida por los mismos protagonistas a través de un «work in progress», nos muestra el vínculo entre la dicotomía local-global de la periferia urbana. Premio Especial del Jurado en San Sebastián.
En el paisaje indefinido de un barrio periférico, Vallbona en Barcelona, entre el mundo rural y el urbano, coexisten las casas levantadas por los primeros migrantes, quienes llegaron de toda España tras la posguerra…, y los nuevos bloques y viviendas de la ciudad dormitorio, donde se concentra la nueva migración, venida de todo el mundo, convirtiendo este humilde rincón en una auténtica aldea global. Historias del buen valle es una suma de imaginarios, de conflictos sociales, generacionales e identitarios, urbanísticos y ecológicos; pero es también una mirada reposada y humanista sobre el mundo actual.
Cercana a «Que verde era mi valle» de John Ford, no olvidemos «Innisfre» del propio Guerin o «En construcción» aquel primer documental también de el mismo sobre el barrio del Raval, también de la Ciudad condal.
Conocí a Guerin en mis tiempos de Super 8 y llegamos a competir en el CEC y la UCA con nuestros cortometrajes. Yo empezaba y el ya era conocido. Su influencia fue grande como la de Llorenç Soler, mi profesor del CEI y gran documentalista. Tambien Erice, Kaurismäki o Loach en el cine más comprometido , con quienes me identifico.. Aquí en el Facebook coincidimos hace unos 15 años y comentamos criterios y conversaciones, luego el lo dejó. He hecho 4 documentales en este siglo y todos de componente social y en la periferia. Soy tambien un cineasta en los márgenes y con muchos menos medios que Guerin, o sea lo mínimo y sé de que hablo, basta meterse en el metro o recorrer esos barrios que son los míos para entender su diversidad, su precariedad, su vulnerabilidad y su templanza y valor ante las dicultades las diferentes culturas que conviven y siempre suman y de eso van mis pequeños films y las películas de Guerin como esta llena de trenes, ríos, huertos y humanidad, mucha humanidad y siempre un trato con la cámara y el sonido igualitario para todos los que viven allí, vengan de donde vengan.
Dedico este comentario a Llorenç Soler y a mi vecino y amigo Paco Candel, sobre el que realicé mi documental «L ‘Amic Paco», el 2007. Va por ellos, donde estén.
Joan Bibian