UN LUGAR DE PARÍS

Quién haya estado en París habrá intentado ir a uno de los monumentos más icónicos de la capital francesa, y no hablo ni de la torre Eiffel ni del Louvre, me refiero al Sacre Coeur. Pero pocos conocen el motivo de su edificación o los momentos históricos previos a esa construcción.

Este templo expiatorio es un monumento y representación de orden moral conservador, levantado en Homenaje a los muertos en la guerra Franco-Prusiana y para lavar los pecados de la Comuna de París.

Pero ¿qué pecados se cometieron? ¿Qué fue la Comuna? La verdad es que generalmente conocemos poco de ese momento histórico de Francia, que tuvo repercusiones mundiales o europeas, especialmente en la construcción del pensamiento práctico de la izquierda.

Como el tema es difícil de resumir, solo haré algunos apuntes casi telegráficos esperando que quién conozca el tema me perdone por intentar sintetizar tanto y que a quién no lo conozca le pique un poco la curiosidad.

El momento histórico es la segunda mitad del siglo XIX, con las luchas de poder de dos de las grandes potencias europeas que llevan a la guerra Franco-Prusiana. La contienda provoca la caída del imperio de Napoleón III y lleva al desastre a Francia. En un intento desesperado por defender París, se arma a la población creando una Guardia Nacional. Posteriormente el Gobierno de Defensa Nacional, precursor de la III República francesa, pacta el armisticio con Prusia. La situación en París, de gran ebullición, une al proletariado y a la pequeña burguesía. Por un lado se niegan a entregar las armas, incluida la artillería, y por otro, diferentes movimientos revolucionarios proclaman la Comuna de París.

Esta será la primera vez que las clases populares toman el poder, el experimento durará aproximadamente diez semanas y terminará con una represión brutal con más de veinte mil muertos, según algunas fuentes, entre fallecidos en los combates y fusilados posteriormente.

Algunas de las decisiones que se tomaron en ese período fueron:

Condonar las deudas de los alquileres.

Limitar el Salario máximo de los altos funcionarios.

Separación efectiva entre Iglesia y Estado desterrando la religión de las escuelas.

Las fábricas cerradas retoman la producción mediante cooperativas, organizándose mediante una Unión entre ellas.

Se cierran las casas de empeños.

Los motivos por los que fracasó son múltiples y seguro que se seguirá escribiendo sobre ellos. Algunas explicaciones apuestan por la falta de ideas concretas acerca de cómo llevar adelante el movimiento o la heterogeneidad de esas ideas, otras señalan la falta de una dirección fuerte que provocó dudas a la hora de tomar decisiones, otras apuntan a la dificultad de tomar decisiones colegiadas, y podríamos sumar bastantes factores más. Todo ello propició la respuesta contundente de las fuerzas del viejo orden social que controlaban el Estado francés y la colaboración de Prusia.

Pero muchas de las acciones e ideas que se intentaron implementar siguieron reivindicándose en las futuras organizaciones de la izquierda. La estrategia también ha sido analizada y se ha intentado corregir en otras ocasiones, como es el caso de la Revolución Rusa o del Mayo del 68.

Casi al final de estas líneas vuelvo a pedir perdón a  aquellos que son conocedores en profundidad de lo que ocurrió en esos setenta días, pero espero que cuando veamos fotos o visitemos Montmartre pensemos en lo que ocurrió en los alrededores y en los hombres y mujeres que creyeron y murieron por una sociedad más justa.

Miguel Monera

@MiguelMonera

Trabajador y Sindicalista Prejubilado

Deixa un comentari