Con las farmacéuticas hemos topado Úrsula

Mientras la ciudadanía está pagando las relajaciones de las fiestas navideñas, con un gran incremento del número de contagios, y con una incidencia de más de 900 casos por 100.000 habitantes, constatamos que las Unidades de Cuidados Intensivos, con más del 40% de ingresos por la Covid-19, nos muestran como pagan justos por pecadores. La relajación social acaba en ingresos en UCI, y aumento de mortalidad diaria.

Frente al ahogo y desánimo que está provocando una pandemia de ya casi un año de duración, la vacunación masiva de la población abrió una luz de esperanza al final del túnel. La posición clara y decidida de la UE avanzando dinero para que las compañías farmacéuticas, tuviesen la capacidad de investigación y fabricación, en total más de 2.700 millones de euros, situaba a Europa a la cabeza de capacidad de previsión para su población. Compra unitaria, y pago por adelantado, desde hace meses., con el objetivo de llegar a un 70% de población vacunada en verano. Nos hemos sentido llenos de orgullo por ser ciudadanas y ciudadanos europeos. La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen ha declarado que “Europa ha invertido miles de millones, para ayudar a desarrollar las primeras vacunas del mundo contra la covid, para crear un auténtico bien común global. Y ahora las empresas han de cumplir, han de honrar a sus obligaciones.”

Pero las empresas farmacéuticas no están cumpliendo. Pfizer proporcionó menos de la mitad de las vacunas comprometidas durante la semana del 16 al 23 de Enero, obligando a replantearse los planes de vacunación para asegurar la segunda dosis a quien las había recibido. Aunque se ha comprometido a resolverlo aumentando las entregas el incumplimiento está claro. Y la empresa Astra-Zeneca, cuya vacuna todavía no había sido validada en la UE (está previsto que se apruebe el 29 de Febrero), anuncia ya antes de suministrar que no podrá hacerlo en las dosis que había prometido. Este incumplimiento ha provocado un enorme enfado de Bruselas, que ve las explicaciones insuficientes, y sospecha de ventas ocultas a terceros países. Se debe tener en cuenta que la UE, ha pagado por algunas vacunas, la mitad que Israel, y la cuarta parte de Estados unidos precisamente porque pagó por adelantado.

Los incumplimientos de las farmacéuticas han provocado que la Comisaria Europea de Salud Pública Stella Kyriakides, ha amenazado con hacer público el contrato secreto con Astra-Zeneca, señalando que no se puede romper un contrato firmado y pagado por adelantado. Se están poniendo en riesgo muchas vidas, y al parecer no es a la UE, quien le preocupa el secretismo de los contratos, sino a la empresa, que no da explicaciones claras del déficit de suministro, ya que alega que no está produciendo los niveles que habían pensado obtener. Romper contrato de esta envergadura, nunca realizados hasta la actualidad, es una irresponsabilidad de graves consecuencias.

Se apuntan ya, otros tipos de soluciones, y son que las vacuna producidas en la UE, y salgan de Europa, lo hagan con una licencia europea, que permita saber qué y cuantas vacunas producidas en Europa se envían a otros países. ¿Se trataría de una primera licencia de productos europeos? Quizás las dificultades de lucha contra la pandemia refuercen la idea de productos europeos para la exportación. Sigamos los acontecimientos, y vacunemos a las personas de riesgo. ¡Que nadie que reciba la oferta de ponerse la vacuna se deje de vacunar!

Carme Valls Llobet

Metgessa i federalista

Autora del llibre Mujeres Invisibles para la Medicina. 2020. Capitán Swing

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