PANFLETO CÍVICO/30

La nueva Cataluña que se dibuja en el horizonte sería la de un país capaz de consensuar su presente y su futuro y donde nadie quedase al margen. Un ejercicio serio, profundo, con respeto para decirse las cosas a la cara, un ejercicio de ponerse en el lugar del otro, es más, como si fuera el «otro»… Creo que en Catalunya como en el resto de España debe abrirse un nuevo tiempo de hablar todos con todos, sin tantos adjetivos, sin estigmatizar a nadie, sin insultos, con argumentos, con cordialidad si cabe. El caso es que Catalunya necesita reactualizar su discurso político, reinventarse dirían algunos, un nuevo ethos político, un nuevo nosotros en el que quepan todos. Esa sería la gran revolución catalana y española con la que muchos soñamos.

J. Ramón Martínez

Periodista

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