LA FÓRMULA PARA UNA ACCESIBILIDAD QUE GARANTICE NUESTROS DERECHOS Y NUESTRA DIGNIDAD

Ya va siendo normal ver situaciones indecentes vividas por personas con discapacidad que no disponen de las garantías necesarias para ejercer sus derechos y poder disfrutar con la máxima seguridad y autonomía de las instalaciones, edificios o servicios públicos. La falta de compromiso con la accesibilidad atenta directamente a la igualdad, la libertad y la dignidad de todas las personas.

A todos nos viene a la memoria la mamá de Alicante que tiene que subir a sus espaldas a sus hijo con movilidad reducida a un primer piso porque hace más de un año que no funciona el ascensor del colegio o al señor que tuvo que arrastrarse en una estación de tren de Tarragona por el mismo motivo. Éstas han sido dos situaciones muy mediáticas pero que, no hay que simplificar, no son las únicas situaciones que nos encontramos, desgraciadamente, por todo el país.

Y no sólo debemos tener en la mente las eliminación de las  barreras físicas o arquitectónicas, sino también, la necesidad de ampliar nuestro concepto mental a todas las acciones, mejoras proporcionadas y ajustes razonables que den respuesta tanto a la discapacidad física, como a la sensorial y a la intelectual o del desarrollo y, finalmente, las discapacidades orgánicas, es decir, las que no se ven.

Con todo, no es de extrañar que derechos de personas con discapacidad o movilidad reducida de manera temporal o permanente, vean afectados sus derechos por la dejación de unas administraciones públicas que, muy obligadas por muchas leyes de estantería, no aplican y desarrollan sus obligaciones y responsabilidades. Y, en paralelo, mucho defensor del Pueblo y defensores del Pueblo en los ámbitos autonómicos (Síndic de Greuges…) que nadie sabe dónde están ni tampoco a qué se dedican.

Por eso, aquí anoto la “fórmula”, las cinco acciones urgentes que son necesarias, a mi juicio, para garantizar la Accesibilidad Universal y que nadie quede señalado, despreciado o discriminado, para garantizar nuestros derechos y nuestra dignidad y más, si hablamos de los servicios e instalaciones públicas:

  1. Planificación: Planes directores en vigor y actualizados con prioridades y hoja de ruta. Es urgente que todas las administraciones públicas de todo ámbito territorial y también todas las empresas públicas tengan aprobado y en vigor un Plan director de Accesibilidad que recoja una radiografía exacta de todas las deficiencias y mejoras necesarias a implantar, concrete prioridades y establezca una hoja de ruta para la solución y mejora. Previsión
  • Inversión Real:  Partidas presupuestarias y agenda de licitaciones y contrataciones siguiendo las prioridades recogidas en el Plan Director y compromiso efectivo de seguimiento de las inversiones y la ejecución de las obras y seguimiento de la prestación de los servicios contratados. Ejecución real
  • Mantenimiento Permanente: si no hay mantenimiento optimo nada vale. Gestión de los imprevistos y respuestas alternativas. Protocolos claros de actuación. También recogidas en el Plan Director de Accesibilidad, estableciendo mecanismos de seguimiento y previsión de las incidencias y teniendo respuestas alternativas. Mantenimiento de infraestructuras e instalaciones, pero también de pinturas en el asfalto, encaminamientos, mobiliario urbano, columpios, señalización, sistemas de comunicación… Seguimiento y permanente.
  • Formación y sensibilización de políticos y empleados públicos. Más educación compromiso e interiorización de las realidades y de las situaciones. Ponerse en el lugar del otro. Es urgente que los que tienen que tomar decisiones y los que tienen que ejecutarlas sepan, conozcan y empaticen para que conozcan bien. Cuáles son sus funciones y la importancia de sus decisiones y trabajo. Concienciación y empatía
  • Responsabilidades: exigir cumplimiento y perseguir la dejación de funciones. Más control administrativo y denuncias judiciales para que se empiecen a exigir y no se consideren “casos puntuales”. La exigencia democrática de las responsabilidades por la dejación de funciones se ha de hacer desde todos los ámbitos: el particular, el Tercer sector, la denuncia en los medios de comunicación, los controles propios de la administración, los defensores del pueblo y la acción judicial. Exigencia de responsabilidades

Esta fórmula es de fácil implantación, cumplimiento y seguimiento y es tarea de todos trabajar por una sociedad implicada en la dignidad de las personas, en garantizar los derechos de todas y todos y de terminar con situaciones vergonzosas que no pueden pasar en un país como el nuestro en pleno siglo XXI.

Por nosotros no será. Estaremos pendientes para la proposición en positivo, pero también para la denuncia permanente de injusticias, dejación de funciones y vulneración de derechos.

FRANCESC ROMEU MARTI

Abogado experto en Accesibilidad Universal

Director General de TRIPLE A, CONSULTORIA ESTRATEGICA EN ACCESIBILIDAD

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