Gobierna quien puede… reunir mayoría

Pedir favores y soporte a quien se ha estado insultando, parece equivocado

Cuando se utilizan estrategias cortoplacistas, del estilo de Trump, acusando de ilegítimo a un gobierno, que formó mayoría suficiente para gobernar respetando las reglas democráticas, se están rompiendo los puentes que pueden ser necesarios para configurar apoyos en caso de victoria electoral con minoría, como en el caso del Partido Popular.

Basar su campaña permanente en mentiras, falsedades, bulos y manipulaciones de las noticias y realidades del Gobierno de turno, dando por derogadas todas las medidas para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, votando por sistema contra cualquier medida social, medidas como el estado de alarma, incluso leyes como la reforma laboral, aumento de las pensiones, etc, no ayuda precisamente para llegar a acuerdos de Estado amplios.

Tampoco ayuda el ir pregonando falsedades en instituciones europeas con el fin de que no se concedieran ayudas a España para la recuperación como las de los fondos Next Generation.

Seguir empecinados en los “enemigos” permanentes de España, como la izquierda abertzale, asociándola continuamente al pasado terrorista ya vencido, o los partidos nacionalistas en Catalunya, acusándolos de querer “romper España”, habiendo demostrado ya en el pasado 2017, mientras gobernaba el Partido Popular, la incapacidad de gestionar adecuadamente el movimiento independentista y la consulta popular y todo lo subsiguiente.

Ahora precisamente el Partido Popular busca soportes desesperadamente en partidos nacionalistas como el PNV, ERC y JUNTS para intentar alcanzar la mayoría absoluta. Ahora que los necesita, no durante todo el tiempo que no paró de mentir, insultar y maniobrar contra esos partidos, habla de que son partidos constitucionales. Antes no lo eran y ahora sí.

Mas de un partido ya les ha manifestado que ni tan siquiera piensan participar en el diálogo con ellos.

También “implora” que algunos diputados socialistas “buenos” traicionen a su partido y apoyen su investidura, después de todos los epítetos vertidos por sus dirigentes en sedes parlamentarias, tribunas y medios de comunicación contra el partido Socialista y sus miembros. Y con estas se reúne su Presidente con el Secretario General del Partido Socialista proponiéndole un acuerdo de gobierno de 2 años. Algo que ni siquiera el reglamento del Congreso contempla.

Incluso con sus presuntos “socios”, de facto en aquellas Comunicades Autónomas que han sumado mayoría suficiente con la extrema derecha, el Partido Popular ha sumado la primera decepción al no recibir su apoyo para su candidatura a la Presidencia del Congreso, y que está cediendo incluso en aceptarlos como socios de Gobierno en la C.A. de Murcia, para intentar que les den apoyo en la tentativa de investidura de finales de septiembre, cuyo soporte puede estar en el aire.

El Partido Socialista ya ha demostrado su capacidad de articular gobiernos, basados en el respeto y en la negociación, legítima en todo acuerdo. Cuatro años de Gobierno de coalición, sacando adelante numerosas leyes, así como presupuestos los 4 años de legislatura. Ahora ya ha conseguido el soporte necesario para elegir la Presidenta del Congreso propuesta por el mismo.

Siempre ha tratado con respeto a todos los partidos y grupos parlamentarios y ha sabido ser dialogante con todos los partidos para aproximar posiciones y encontrar el mínimo común denominador para los acuerdos.

Las encuestas recientes valoran positivamente una propuesta de investidura del líder Socialista con apoyo suficiente de los partidos necesarios. La negociación y el acuerdo son, y han de ser, las bases para que la legislatura y su actividad consecuente prosiga en el bien de los derechos de las personas a las que representan.

Al final, gobierna el partido o coalición que puede reunir mayoría suficiente, respetando las leyes que nos gobiernan y dentro del marco constitucional.

Antonio Puparelli

Informàtic i activista social

@apuparelli

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