500.000 muertos, ¿una pelea de abuelos?

– Aproximadamente 5.000 efectivos de la fuerza aérea alemana sirvieron en la Legión Cóndor.

– 6 de abril de 1937: aviones alemanes e italianos arrasaron Guernica; el ataque duró tres horas y mató a más de 200 civiles.

– La Italia fascista suministró 75.000 tropas, además de sus pilotos y aviones.

– España se convirtió en un laboratorio militar para probar el armamento más nuevo en condiciones de batalla.

– Entre 35.000 y 40.000 voluntarios de más de 50 países se unieron a las Brigadas Internacionales para defender la República.

– Aproximadamente 500.000 personas perdieron la vida en este conflicto. De ellos, unos 200.000 murieron como resultado de asesinatos sistemáticos, violencia de las turbas, tortura u otras brutalidades.

– Las mujeres de la República fueron violadas o humilladas públicamente al afeitarles las cabezas.

– En 1940, más de 500.000 personas fueron enviadas a casi 60 campos de concentración.

– Durante la guerra, 100.000 personas fueron ejecutadas por los nacionalistas; una vez acabada la guerra, en la primavera de 1939, otras 50.000 fueron asesinadas.

– La guerra y la persecución dieron como resultado varios millones de españoles desplazados. Cuando la Guerra Civil terminó, en 1939 con la victoria de Franco, aproximadamente 500.000 republicanos españoles escaparon a Francia, donde muchos fueron colocados en campos de prisioneros en el sur, como Gurs, St. Cyprien y Les Milles. Después de la derrota alemana de Francia en la primavera de 1940, las autoridades nazis reclutaron a los republicanos españoles para realizar trabajos forzados y deportaron a más de 30.000 a Alemania, donde aproximadamente la mitad de ellos terminó en campos de concentración. Aproximadamente 7.000 fueron encarcelados en Mauthausen; más de la mitad murió en el campo.

Son datos extraídos de la Enciclopedia del Holocausto. Pero lo cierto es que aún hoy los historiadores son incapaces de especificar el número de personas asesinadas en la Guerra Civil y durante el franquismo; los asesinados y los que fallecieron por daños colaterales, que diríamos hoy. De hecho, si buceamos por internet, en la Wikipedia nos informan de que “el número total de víctimas se situaría entre un máximo de 735.000/651.000 estimado por el historiador Enrique Moradiellos en 2016 y un mínimo de 380.000, estimado por Gabriel Jackson en 1965”.

Las cifras ponen la piel de gallina a cualquiera, y por si alguien tenía alguna duda, ponen luces y taquígrafos a la atrocidad que se perpetró; pero para el “moderado” de Feijóo eso no fue más que una pelea entre nuestros abuelos y bisabuelos. Hay que ser cínico y mala gente para salir con una declaración así y quedarse tan ancho. No, señor Feijóo, no fue una pelea de nuestros abuelos, fue una sublevación militar, una guerra y una dictadura que destrozó la vida de miles de personas. Y sí, queremos mirar hacia atrás, necesitamos mirar hacia atrás porque muchos de nuestros muertos aún duermen en cunetas sin identificar. Se le llama respeto. Se le llama dignidad. El respeto y la dignidad de saber que no murieron por una pelea de abuelos sino porque una guerra y una dictadura les asesinó. El respeto y la dignidad de saber cómo y dónde murieron. El respeto y la dignidad de poderlos enterrar junto a los suyos. ¿Se imagina, señor Feijóo, considerando que lo de Hitler o Mussolini fue una simple pelea de abuelos? ¿No, verdad? Pues lo que pasó en España tampoco. Y estaría bien que lo tuviera claro o que volviera a tomar clases de historia. Porque ya está bien de insultarnos. Conocemos nuestra historia y tenemos memoria. Y no, no queremos olvidar.

Iolanda Pàmies Rimbau

Periodista i escriptora

@iolandapamies



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