Kanno Sugako

Aquí estoy, confinada por esta ventana embarrada, pero mis pensamientos aún abren sus alas en el libre mundo de las ideas. Nada puede retener mis pensamientos o interferir con ellos

El año 1868 marcó el final del shogunato Tokugawa, que había gobernado Japón durante más de 250 años, y la restauración del poder imperial. Así empezó la era Meiji, durante la cual un país aislado y feudal entró de lleno en el mundo moderno en el curso de unas pocas décadas. La Era Meiji, que empezó oficialmente el 23 de octubre de 1868 y duró hasta la muerte del emperador el 30 de junio de 1912, supuso el salto precipitado de Japón al mundo moderno.

Es en este periodo de cambios, de progreso, de lucha, de dudas e incertidumbres en las que en encontramos la breve vida de Kanno Sugako (1881-1911), conocida por Suga.  Una breve vida, 29 años, pero intensa y fructífera.

Los inicios de su vida no pronosticaban el desarrollo triste de la misma ni su trágico final.  Su padre tenía un buen negocio de minas, que le otorgaba un estatus cómodo, pero cuando Kanno tenía ocho años este negoció fracasó, y, al poco tiempo, su madre falleció.  Con diez años Kanno se quedó huérfana de madre, con un padre puede que no muy consciente de lo que pasaba.  Su padre se vuelve a casar y la madrastra no se comporta muy bien con la pequeña Kanno, le molesta. A los quince años es violada, parece ser que la madrastra convenció a un minero que lo hiciera.  Kanno quedó totalmente traumatizada por este hecho.

Hay que huir de este hogar y de esta situación, y a los dieciséis se casa con Komiya Fukutaro, un comerciante de Tokio. Este matrimonio no hecho por amor ni atracción, le permite huir de ese hogar y de la esposa de su padre.  Volverá a Osaka en 1902 cuando su madrastra abandone a su padre.

Kanno vuelve con su familia y se hace cargo de ellos, en este momento conoce al escritor Udagawa Bunkai, el cual la introduce en el arte de escribir.  Kanno tiene facilidad y comienza escribiendo una serie de cuento, de ensayos y artículos. 

La relación de Kanno y Udagawa es cada vez más intensa, hasta que finalmente se convierten en amantes.

El año 1903 Kanno se une a Fujin Kyofukai (Unión de Mujeres Cristianas por la Templanza), en esta organización daban mucha importancia a la caridad.

Pero en ese mismo año, 1903, un hecho que podía no haber supuesto nada es transcendental en su vida: asiste a una conferencia en la que Shimada Saburo defendía el cierre del barrio rojo de Osaka. Al acabar la conferencia se reúne con Shimada, y asiste a una reunión de socialistas. Cuando en 1904 comienza la guerra Ruso-Japonesa, Kanno decide unirse a los sociales que son opositores a la misma.  En ese momento trabajaba en la revista Heimin Shinbun (Commoners ‘News), y en ella se oponían al conflicto.

Kanno se ha unido en 1905 a Women’s Moral Reform Society, asociación que lucha contra el concubinato y a favor de la independencia de las mujeres.  Debido a este nuevo giro en la vida de Kanno, ésta y Udagawa se separan.

Su implicación política cada vez es mayor. El encarcelamiento de Mori Saian en 1906, que era el editor de Muro Shinpo (muro News) por insultar a las autoridades, supuso para ella el asumir unas responsabilidades que no imaginaba.

Mori le solicita a Kanno que se haga cargo de la revista; Kanno no estaba muy segura de ello, pero Mori intercede ante ella a través de terceras personas, como Arahata Kanson, que se acabará convirtiendo en el marido de Kanno.  Así el 4 de febrero de 1906 Kanno se convierte en editora jefe, y Mori es encarcelado el 13 de marzo del mismo año. Kanno seguirá trabajando en la revista hasta mayo de 1906 fecha en la que marcha a Tokio con su hermana Hide, ésta enferma gravemente falleciendo en febrero de 1907. También Kanno enferma de tuberculosis, retirándose a un centro de convalecientes durante dos meses.

Pero su historia se va a precipitar, ya que en junio de 1908 asiste a una reunión de líderes socialista-anarquistas.  Entré ellos estaban Arahata y Sakai.  Esta reunión será conocida como el Incidente de la Bandera Roja porque ondearon banderas rojas y se cantaros canciones revolucionarias.  Este hecho molestó al gobierno que ya tenía en su ojo de mira a este grupo.  Hubo una manifestación posterior que terminó mal y el gobierno detuvo a los líderes convocantes del mitin.

Kanno con el sentido que tenía de la justicia y ayuda se acerca a comisaria a preguntar por ellos, allí descubre que han sido torturados.  En este momento la policía la detiene y retiene durante dos meses.

Kanno no volverá a ser la misma, una reunión pacifica acabó siendo un acto violento del gobierno, y una visita para interesarse en su detención.  No hay dudas: la violencia es la única vía para acabar con el sistema vigente.  Tampoco las cosas le van muy bien laboralmente hablando ya que la despiden de la revista Muro, y se ve obligada a desarrollar cualquier trabajo para salir adelante.

Comienza una nueva relación, esta vez con Kotoku, y al ser liberado éste se van los dos a Estados Unidos durante dos meses.  A su regreso al Japón son convencidos anarquistas.

Las cosas, dentro de su complejidad van bien, pero hay muchas desconfianzas.  Kanno conoce a Miyashita Daikichi enb 1909, éste era un trabajador que se cuestionaba el linaje y especialmente la divinidad del emperador.  Había tenido contactos con algunos intelectuales que se cuestionaban la situación del país, y especialmente la explotación a la que se veían sometidos los agricultores por parte de las élites terrateniente.  El emperador era una persona que no se ocupaba de su pueblo, sino que la explotaba. Hay, por tanto, un plan para acabar con el emperador.

A Kanno la idea y el proyecto le atraen, y la policía imperial comienza a detener a los conspiradores. Kanno es vigilada.

Miyashita entrega una bomba para realizar el atentado, y tras una traición el complot es descubierto, es mayo de 1910.  El gobierno detiene a Kotoku y a veintiséis personas más, Kanno es la única mujer.  De ellos veinticuatro son condenados a muerte y dos a prisión.

Kanno no rechaza su responsabilidad: “Básicamente, incluso entre los anarquistas, yo estaba entre los pensadores más radicales. Cuando fui encarcelado en junio de 1908 en relación con el incidente de la Bandera Roja, me indigné el comportamiento brutal de la policía. Llegué a la conclusión de que una propagación pacífica de nuestros principios no podía ser posible. llevado a cabo en estas circunstancias. Era necesario despertar la conciencia de la gente organizando disturbios o una revolución o llevando a cabo asesinatos … Esperaba destruir no solo al emperador sino también a otros elementos … Emperador Mutsuhito [Emperador Meiji], comparado con otros emperadores de la historia, parece ser popular entre la gente y es un buen individuo. Aunque personalmente lo siento por él, él es, como emperador, el principal responsable de la explotación económica del pueblo. Políticamente está en la raíz de todos los crímenes que se están cometiendo, e intelectualmente es la causa fundamental de las creencias supersticiosas. Una persona en tal posición, concluí, debe ser asesinada”.

Kanno acepta su final, es consciente de ello, el juez le pregunta si desea decir algo más, ella es contundente: haber fracasado en el complot y haber fallado a los que han colaborado.

Muere ejecutada el 25 de enero de 1911 por ahorcamiento.  Un diario explica detalladamente sus últimos momentos: “Ella subió al andamio escoltada por guardias a ambos lados. Su rostro fue rápidamente cubierto por una tela blanca … Luego se le ordenó que se sentara erguida en el piso. Se colocaron dos cuerdas delgadas alrededor de su cuello. Se removió la tabla del piso. En doce minutos estaba muerta”.

El pensamiento de Kanno tiene cuatro vértices fundamentales: feminismo, socialismo, anarquismo y pacifismo.  Sus escritos, sus artículos, sus relatos, nos ilustran paulatinamente de su evolución y pensamiento.

Kanno cree firmemente en la igualdad de género, argumentando en un artículo de Muro Shinpō: “En estos años de la posguerra son muchas las tareas que enfrenta la nación en política, economía, industria, educación, etc. Pero para nosotras las mujeres la tarea más urgente es desarrollar nuestra propia conciencia de sí mismas. De acuerdo con costumbres de larga data, lo hemos visto como una forma de propiedad material. Las mujeres en Japón están en un estado de esclavitud. Japón se ha convertido en una nación avanzada y civilizada, pero a las mujeres todavía se nos niega nuestra libertad por una valla de hierro invisible. Hay mujeres que se enorgullecen de Su ropa, que se contenta con comer buena comida y que considera ir al teatro como la forma más alta de placer. Podríamos ignorar por el momento a estas mujeres lamentables con sentimientos serviles y situaciones desventuradas, mujeres que no piensan en nada más que su propio interés. Pero las mujeres con cierta educación y cierto grado de conocimiento social seguramente deben estar descontentas y enojadas por su estatus”

Otro punto importante era la apariencia de las mujeres, le molestaba que se centraran tanto en ella ya que las convertía en “juguetes y esclavas”.

También escribió un artículo en el que detalla sus puntos de vista sobre los hombres, titulado Una perspectiva sobre los hombres: “No hay animales en el mundo tan engreídos como los hombres. Cuando las mujeres les hacen cumplidos incluso casuales, inmediatamente sacan conclusiones precipitadas y se traicionan a sí mismos con sonrisas repugnantes. Los hombres realmente son la personificación de la vanidad. Cuanto más vanidosos [son] Además, más tienden a preferir a los pusilánimes. En tiempos de emergencia, es evidente que sienten más afecto por las mujeres sin respeto propio, que primero estallan en lágrimas y se lamentan “¿Qué hacemos?” más que para las esposas que dan buenos consejos … A muchos hombres no les gustan las mujeres que tienen sus propias opiniones. Prefieren a las mujeres que escuchan con admiración lo que tienen que decir, aunque sean absolutamente indiferentes. Los hombres que son muy los vanidosos tratan a las mujeres como juguetes … Se esconden detrás de sus máscaras, lucen serias, se dan aires y afectan la dignidad; y cuanto más hablan engreído, fingen inteligencia y se toman a sí mismas demasiado en serio, más mujeres son capaces de ver a través de su total estupidez”.

Respecto al socialismo escribió en el Muro Shinpo sus puntos de vista: “Nuestro ideal es el socialismo, que apunta a la igualdad de todas las clases. Pero, así como un gran edificio no puede destruirse en un momento, el sistema jerárquico de clases existente, que se ha consolidado durante muchos años, no puede ser derrocado en un día y una noche … Así que nosotras [las mujeres] debemos, en primer lugar, alcanzar el principio fundamental de la ‘autoconciencia’, y desarrollar nuestro potencial, elevar nuestro carácter y luego trabajar gradualmente hacia la realización de nuestro ideal “.

En relación al anarquismo, Kanno llegó a él con todos los incidentes últimos (que también supusieron abandonara la vía pacifista): “Mientras estaba en la cárcel, resolví no descansar hasta matar [a usted] al fiscal Taketomi, el enemigo que había llegado a odiar. Y cuando planteamos el movimiento revolucionario, estaba decidido a que lo primero que haría sería lanzarte una bomba a la cabeza. Si te arrojara una bomba, imagino que la sangre de tu vida brotaría con tanta fuerza como la que pronunciaste cuando pronunciaste esa dirección [en la sala del tribunal], ¿no? Los meses posteriores a mi salida de la cárcel en septiembre del año pasado, 1909, mi resolución de matarte no vaciló. También cuando me dijeron después de mi colapso en octubre, cuando estaba febril e inconsciente, que había hablado en mi delirio sobre el fiscal Taketomi – que le guardaba un rencor tan profundo a alguien – fue suficiente para hacerme reír. Entonces alguien, no recuerdo quién, dijo que el fiscal Taketomi – no fue tan brutal personalmente, y mi antipatía disminuyó un poco. Además, porque Tenía mucho que hacer por la causa y mis propios asuntos que atender, hasta hoy no ha habido oportunidad de matarte”.

Kanno era pacifista prácticamente durante toda su breve vida, los últimos incidentes fueron los que le hicieron abandonar esta vía.

“Ella subió al andamio escoltada por guardias a ambos lados. Su rostro fue rápidamente cubierto por una tela blanca … Luego se le ordenó que se sentara erguida en el suelo. Se colocaron dos cordones finos alrededor su cuello. Se quitó la tabla del piso. En doce minutos estaba muerta”.

Kanno abandonó la vida a los 29 años, una larga evolución en un breve período de tiempo: la libertad de las mujeres, el final de las concubinas, la capacidad económica de ellas, la posibilidad de ser …. ellas mismas, lo que ella había buscado e intentado.

Ese Japón Meiji que se quería modernizar, ocupado en su expansión territorial, en sus dominios, en sus luchas internas, en la difícil convivencia de la modernidad y la tradición con un emperador adorado como un dios.  Demasiadas contradicciones en un país que quería evolucionar sin romper, y en una sociedad en la que las mujeres seguían siendo objetos decorativos, y querían ser sujetos activos generadores de su propia realidad e historia. 

Kanno lo consiguió en sus 29 años de vida.

“Nacida en un país pequeño, estoy sacrificando mi cuerpo por una chispa de esperanza”.

https://escupamoslahistoria.files.wordpress.com/2020/01/reflexiones-en-el-camino-hacia-la-horca-kanno-sukano.pdf#page=3&zoom=auto,-207,235Kanno

http://asiaoriental.blogs.uoc.edu/2011/03/08/kanno-sugako-cent-anys-de-revolucio-anarquista-al-japo/

Sugako-Cent anys de revolució anarquista al Japó<br>Estudis de l’Àsia Oriental UOC<br>Montserrat Crespín Perales<br>

Marisa Escuer

Professora de la UOC i Docent de Secundària

@marisaescuer

3 thoughts on “Kanno Sugako

  1. Apreciada,
    Hace años que enseño la importancia de los primeros movimientos socialistas en Japón y a Kanno Sugako como una pionera del feminismo y dentro de ese primer socialismo luego reconvertido en un anarquismo de circunstancias. En la UOC, por ejemplo, durante años. Y veo enlazado un texto mío sin referenciar y quería solicitar que se ponga la autoría.
    Así pues, al igual que al alumnado le enseñamos a citar fuentes y autoría, rogaría indicaras origen de textos – muchos de ellos difundidos, comentados y traducidos del japonés al inglés por el historiador Mikiso Hane, al que hay que reconocer su tarea de enseñanza de ella y muchas otras pioneras feministas y activistas, así como el enlace de, por ejemplo, el pequeño texto que le dediqué a la pensadora y que enlazas sin referenciar.
    Si unir voces para difundir estas relevantes voces es meritorio, y sintetizar las noticias sobre Kanno e ideas que has encontrado tiene valor expositivo para tanta gente que desconoce sus figuras, también, lo sería más todavía no dejando de consignar el origen de textos y enlaces, por respeto a traductores y académicos. En otro caso, nos silenciamos entre nosotras. No me parece del todo adecuado solamente enlazar fuentes como si de un repositorio anónimo se tratará, sin más, pues las personas que dedican su tiempo a escribir o compartir conocimiento no son enlaces, sino autores, autoras, traductores o escritores. Gracias por adelantado por la comprensión.
    Saludos.
    M. Crespín

    1. Gràcies per la teva observació i disculpa la nostra errada. Tens tota la raó.
      Hem citat la teva autoria a l’enllaç

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