Una nueva historia del exinspector Miquel Mascarell nos acerca a una de las épocas más negras de nuestra historia. Situada en 1964, la novela comienza cuando Mascarell recibe la visita de un antiguo compañero de prisión del Valle de los Caídos, lugar donde le tocó cumplir condena.
La trama nos cautiva desde el principio con la intriga de descubrir quién está detrás de un asesinato cometido en uno de los pabellones donde duermen los presos. Mascarell, haciendo uso de su habilidad innata como exinspector de policía, se verá obligado a resolver el caso mientras intenta garantizar la supervivencia de sus compañeros, bajo la presión constante de un régimen fascista que no daba tregua.
La historia es muy desgarradora y nos muestra las vivencias de los presos, acercándonos a episodios tan terribles como la batalla de Bilbao, la matanza de Badajoz y la desbandada de Málaga. Es importante no olvidar lo que pasó. Es importante relatarlo. Y, sobre todo, es importante conocer la memoria histórica para que algo así no se vuelva a repetir.
En estos tiempos tan convulsos, leer y conocer qué ocurrió durante la Guerra Civil y la cruenta posguerra se hace urgente y necesario. Historias como esta nos permiten acercarnos a nuestro pasado desde la emoción, la intriga y la memoria.
Me quedo esperando nuevas historias de mi querido personaje, Miquel Mascarell. Porque libros como este, además de ser importantes para dar a conocer nuestra fatídica historia, nos permiten reencontrarnos con un personaje al que ya sentimos cercano. Jordi Sierra i Fabra lo consigue una vez más: contar una parte dolorosa de nuestra historia de una forma entretenida, ágil y locuaz, sin perder nunca de vista la importancia de recordar.
Piedad Vilchez