PANFLETO CÍVICO/21

El 29 de febrero del 2020 un grupo de machadianos fuimos a visitar el cementerio donde está enterrado el poeta, en Colliure, al sur de Francia. Y cual fue nuestra sorpresa cuando nos topamos con una bandera estelada sobre su tumba y a un grupo de personas encabezados por Carles Puigdemont. El encontronazo y las voces fueron de aúpa, unos, porque pensamos era una utilización partidista de un poeta universal, y otros porque se sentían en el derecho de reivindicar su legado con su bandera. Me asusté al ver las caras de agresividad en unos y en otros, en todos nosotros, parecía como si los demonios de nuestra guerra civil salieran de nuevo a flote. Los patrones divisorios y antagónicos que dominaron la política del siglo pasado volvían a manifestarse.

J. Ramón Martínez

Periodista

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