Son recurrentes últimamente las noticias sobre el SERLA y la inquina que tiene sobre este organismo el partido ultraderechista VOX. ¿Qué es el SERLA? Es el organismo de mediación y arbitraje laboral que existe en Castilla y León, formado por las patronales y los sindicatos mayoritarios. Pero para analizar qué representan este tipo de organismos veamos algunas cifras que sirvan para poner en contexto su papel en la vida laboral de España. Según datos del Ministerio de Trabajo, en el año 2022 se realizaron en todo el territorio español un total de 4236 conciliaciones o mediaciones, afectando a un total de casi ocho millones de personas trabajadoras. En ellas se llegó a un acuerdo en 1.317 ocasiones, afectando a casi un millón cuatrocientas mil personas, cuarenta y siete mil de ellas en Castilla y León, algo más de sesenta y tres mil en Cataluña y setecientas sesenta y seis mil en acuerdos de ámbito estatal.
Los acuerdos son diversos, siendo mayoritarios los que se circunscriben a la discrepancia a la hora de interpretar la aplicación de Convenios Colectivos. Este tipo de organismos, en sus diferentes conformaciones, son el resultado de los procesos de diálogo social y la necesidad de intentar llegar a acuerdos entre las partes al margen de las vías jurisdiccionales. No son un invento español, ya que en Europa existen mecanismos similares en multitud de países y su efectividad llevó a patronales y sindicatos a buscar herramientas similares, de manera que prácticamente todas las comunidades autónomas cuentan con este tipo de órgano, al que hay que añadir el SIMA de ámbito estatal.
El funcionamiento básico de estos organismos es el siguiente. Se parte de que existe un conflicto en un sector, empresa o con una o varias personas trabajadoras. En muchos Convenios Colectivos ya viene recogida la posibilidad de recurrir a ese organismo, o bien se pacta asistir. Se fija una reunión con una persona que el organismo pone a disposición para mediar o arbitrar y después de la mediación se llega o no a un acuerdo. En algunas ocasiones el procedimiento es más largo y complejo, pero este sería el esquema básico del mismo.
Este tipo de mediaciones pueden servir para solucionar los conflictos existentes y evitar llevarlos a una vía judicial, por tanto se contribuye a no colapsar los juzgados y a evitar conflictos laborales que terminen en movilizaciones.
En una sociedad y unos tiempos en que la polarización lleva cada vez más a la bronca y al enfrentamiento, que existan mecanismos de diálogo, encuentro, pacto y acuerdo me parece una buena noticia. Los poderes públicos, en lugar de plantearse suprimir o cercenar este tipo de instituciones, deberían publicitar su existencia y fomentar y potenciar el trabajo que realizan.
Por suerte no todas las administraciones tienen a ultraderechistas gestionando, lo de gestionar es un decir… Tenemos la posibilidad, con nuestro voto, de impedirlo. Y no solo en las instancias más cercanas, también a nivel europeo se debe frenar a la ultraderecha y sus aliados.

Miguel Monera
@MiguelMonera
Trabajador y Sindicalista Prejubilado
