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Ahora que tengo tiempo

Dado que con el confinamiento no puedo salir mucho (ni poco) de casa más que para lo justo, la comunicación se ha convertido en un elemento y acto importante.  Así el otro día hablando con una amiga me dijo “ahora que tengo tiempo”.  Yo me quedé con la frase, y le fui dando vueltas mientras hablábamos, y ella me comentaba su día a día, y luego me dijo “tampoco ha pasado nada”.

Estas dos frases, pero en especial la primera, “ahora que tengo tiempo”, me han hecho reflexionar el cómo vivimos: sin tiempo.

Corriendo, con el reloj ya no en la muñeca sino en la boca (dentro de cinco minutos, hace media hora, etc.), con escaso tiempo para los demás, pero, en especial, con escaso tiempo para nosotros mismos.

Así focalizamos nuestro tiempo (repito “nuestro tiempo”) en un cumplir (horarios), en llegar (a tiempo), en no perder (el tiempo), en ganar (tiempo), incluso en vencer (al tiempo).

Egoístamente el tiempo nos ha arrebatado gran parte de nuestras vidas y nos hemos quedado impávidos porque corre (el tiempo) sin darnos cuenta y despacio. Y no estamos acostumbrados a ello.

Tiempo es lo que nos faltaba, y tiempo es lo que nos sobra.

Lo miramos todo con los ojos de un cronómetro fijando rutas, marcando caminos y escribiendo objetivos.  Todos tienen un tiempo.  Y en ese ir marcando nos hemos quedado sin tiempo.

Pero no, no creáis que hablo de un tiempo egoísta (mi tiempo, me haces perder el tiempo, contigo pierdo el tiempo, me has robado mi tiempo), hablo de un tiempo vivencial, en compañía o sin, pero disfrutando de las pequeñas cosas.

Y así nos quedamos sin conversación porque el tiempo, ese tiempo que nos achucha sin parar, se ha detenido y  … . ahora que tengo tiempo no sé muy bien dónde ponerlo … . o tal vez por primera vez sí que sé y sí que puedo.  Por primera vez tengo tiempo para pensar (en positivo) en muchas cosas, para crear imaginativamente, para emocionarme aplaudiendo, para recibir con entusiasmo una llamada, para escribir, para …. ser más más persona.

Y me siento como Proust absorta, recuperándolo. Ya no el pasado, sino el presente y el futuro.

Ahora que tengo tiempo, ¡no!, ahora que he recuperado mi tiempo

Marisa Escuer

Profesora de la UOC y Docente de Secundaria

@marisaescuer

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