Pocos dudan, como afirma el escritor Matthew Lieberman, que la soledad es uno de los grandes males de nuestro tiempo. En nuestro país está en niveles record, una de cada cinco personas se siente sola. Y ello en sociedades que están más necesitadas que nunca de conexión social. A ello hay que sumarle la polarización política y la perdida de la conversación de unos con otros. EEUU sea quizás el ejemplo más claro de una sociedad escindida. Y es que hay un nivel de animosidad partidista como no se conocía. Y cuando no se convive en la vida cotidiana con personas que piensan diferente dejan de parecer parte de tu comunidad. Parlem/ hablemos, si no queremos que el descontento y el malestar se abran camino.
El descontento y el malestar se abren camino.
J. Ramón Martínez
Periodista